Es té endulzado que dejamos fermentar con un cultivo vivo de bacterias y levaduras. Suena raro, pero es la misma familia del yogurt, el chucrut o el pan de masa madre: comida viva.
Cómo pasa
Al té dulce le sumamos el cultivo. Durante semanas, las levaduras se comen el azúcar y lo convierten en burbuja y ácidos suaves. El resultado es una bebida burbujeante, un poco ácida, refrescante — con mucha menos azúcar de la que empezó.
Lo que queda adentro
Ácidos orgánicos, cultivos vivos, y los polifenoles del té, que la fermentación vuelve más disponibles para tu cuerpo.
Lo que la ciencia dice hoy
Ensayos preliminares en personas sugieren que puede acompañar la digestión y mover suavemente tu microbiota. El efecto es modesto y toma tiempo — no es un remedio, es un hábito. No rehacés tu intestino en tres sorbos.
Lo que no vamos a decirte
Que desintoxica, que adelgaza, que cura algo. Nada de eso tiene respaldo serio, y no nos gusta vender humo. Es una bebida viva, honesta y rica. Eso ya es bastante.