Aquí tienes unos consejos sencillos para que tu kombucha mantenga todas sus propiedades y sabor óptimos.
Fría, siempre
Es un producto vivo. La kombucha caliente pierde su gracia y su gas. Sírvete en frío.
Gírala, no la agites
Las hebras del cultivo se asientan. Un giro suave las reparte; agitarla fuerte solo espanta la burbuja.
Guárdala en la nevera
Sin abrir, dura semanas. Abierta, tómala en 3–4 días, bien tapada. Fuera de la nevera sigue fermentando y se pone más ácida.
¿Muy ácida?
Es normal si pasó tiempo. Sigue siendo segura. Si preferís algo más suave, tómala apenas llegue.
Pruébala en mocktail
Un chorro de jugo cítrico, hielo y una hierba fresca — y tenés una bebida de bar sin alcohol. (En nuestras ferias servimos cuatro. Te pasamos las recetas si te suscribes.)